Hoy, como dijo Martin Luther King Jr, he tenido un sueño. Lejos de ser su profético y valiente discurso, el mío se ha cosido sobre una idea a la que llevo tiempo dándole vueltas: El bien y el mal.
Este es un tema hecho y desecho mucho antes que yo, hay cientos de postulados y cientos de variantes de estos postulados. Me declaro, para escribir este post, un gran ingenuo ignorante.
En mi sueño habían dos bandas en una misma calle, en ninguna de las dos sus feligreses parecían ni simpáticos ni dados a ningún tipo de paz. Unos llevaban prendas y trajes blancos. Los otros prendas y trajes negros.
Por donde andaban los blancos había luz y una energía mística parecía decirles que hacían lo correcto.
Allá por donde pisaban los de la banda de la oscuridad eran rodeados por ésta, y siempre envueltos en un manto de misterio y desconocimiento parecían seguros de hacer lo optimo.
Y de repente, tras haber formado parte de los dos grupos me daba cuenta de eso que ya sabía, ninguno era ni el bien ni el mal, solo eran hombres: representaban sus creaciones y se escudaban en ellas para justificar sus actos.
El hombre crea avatares que no pueden ser reprobados al no ser humanos, es así como libre de cualquier acusación y en nombre de la bondad absoluta de su creación el Bien les ampara, el Bien les rodea y finalmente acaban creyendo que son el Bien.
Con el mismo patrón podemos definir al Mal y a sus representantes.
Y yo, ingenuo sastre, digo sin extender la reflexión que: No existe ni el Bien ni el mal Mal; Únicamente hay intereses opuestos.
Siendo como fuere, hoy durmiendo aprendí y tengo que disentir con Calderón; remendado a mi manera la cosa queda así:
La vida no es sueño,
y los sueños, a veces, vida son.
Y a riesgo de ser un Miserable más, asiento con su:
No dejaré que la vida mate mi sueño.
La paz llegará, mas de ella nacerá la armonía o la entropía; No sabría precisar.
- Oráculo en-Vec -
lunes, 20 de diciembre de 2010
lunes, 13 de diciembre de 2010
Cable u hilo ¿qué más me da?
No tengo por costumbre dejar que en la sastrería se filtren los problemas del exterior, pero en este caso, y pecando de una falta de estilo tremenda, estoy hasta las pelotas.
Entiendo que usted, el otro, y el de más allá tengan puestos hilos en mi. Si usted que me lee, me dice algo (tira por lo tanto de su cordón en mi oído) yo trataré de ayudarle o al menos no entorpecerle el camino.
Los hilos que mis amigos y demás gente querida tiene sobre mi me mueven, lo hago de manera consciente y encantado. Pero ¡ah! cuando el hilo se transforma en "cable", viene de un desconocido y me mueve a su son; Eso es manipulación -mon ami- y sí, me toca mis laicos e hinchados cojones.
El derecho supra-consititucional, mayor que la idea de humano, y que abarca más lejos del concepto persona llamado cariñosamente Libertad es violado una vez tras otra, con una sonrisa sádica y una respiración calmada por aquellos que han decidido, junto al voto de su dinero, que tienen potestad sobre mi vida en particular y la vuestra en general -señor, sí señor; que decimos-.
Y es que claro, se deben a su pueblo: a sus votantes.
Entonces, y solo entonces. Cuando la democracia es pervertida como a una menor cualquiera, cuando su cara humana se transfigura en el verde más apestoso y el olor que nos inspiró un día, al salir de la dictadura, empieza a rezumar el rancio del óxido de los cables, yo que soy un ser pacífico por naturaleza señalo mi puerta y le espeto con un tranquilo:
¡NI SE TE OCURRA PISAR MI SASTRERÍA, ZORRA!
Entiendo que usted, el otro, y el de más allá tengan puestos hilos en mi. Si usted que me lee, me dice algo (tira por lo tanto de su cordón en mi oído) yo trataré de ayudarle o al menos no entorpecerle el camino.
Los hilos que mis amigos y demás gente querida tiene sobre mi me mueven, lo hago de manera consciente y encantado. Pero ¡ah! cuando el hilo se transforma en "cable", viene de un desconocido y me mueve a su son; Eso es manipulación -mon ami- y sí, me toca mis laicos e hinchados cojones.
El derecho supra-consititucional, mayor que la idea de humano, y que abarca más lejos del concepto persona llamado cariñosamente Libertad es violado una vez tras otra, con una sonrisa sádica y una respiración calmada por aquellos que han decidido, junto al voto de su dinero, que tienen potestad sobre mi vida en particular y la vuestra en general -señor, sí señor; que decimos-.
Y es que claro, se deben a su pueblo: a sus votantes.
Entonces, y solo entonces. Cuando la democracia es pervertida como a una menor cualquiera, cuando su cara humana se transfigura en el verde más apestoso y el olor que nos inspiró un día, al salir de la dictadura, empieza a rezumar el rancio del óxido de los cables, yo que soy un ser pacífico por naturaleza señalo mi puerta y le espeto con un tranquilo:
¡NI SE TE OCURRA PISAR MI SASTRERÍA, ZORRA!
viernes, 10 de diciembre de 2010
Integridad telar.
¿Cómo os cuento yo esto? Hurm...veamos...¡Vale! Mirad, cierto es que mi bonita sastrería está construida de cemento y piedra...pero no es eso lo que veis. Lo que vosotros podeis apreciar es el tapiz que la reviste, la protege, ese que únicamente insinúa su verdad estructural.
Entendámonos la tienda es la tienda: Ideas, reflexiones, lemas, lo que sea. Pero parte de lo que la define es la decoración de la que está dotada: Las paredes de lírica roja costra y dorado real, el biombo poético de terciopelo desgastado negro, la infinidad de percheros de palabras vetustas y color desvencijada ¡Eso la hace, le insufla esencia!
Pedir que en ella se muestren mis tejidos más o menos acabados, sin los colores como me gustan, sería como pedirme que fuera el empleado de una inmobiliaria. Ni ser propietario, ni que fuere mi oficio.
Soy sastre de ideas y mi difusión es proporcional a la integridad telar de mi negocio.
Seáis pues bienvenidos con la petición de que llevéis con vosotros las ropas que harán, a partir de hoy, de esta tienda algo nuevo.
Entendámonos la tienda es la tienda: Ideas, reflexiones, lemas, lo que sea. Pero parte de lo que la define es la decoración de la que está dotada: Las paredes de lírica roja costra y dorado real, el biombo poético de terciopelo desgastado negro, la infinidad de percheros de palabras vetustas y color desvencijada ¡Eso la hace, le insufla esencia!
Pedir que en ella se muestren mis tejidos más o menos acabados, sin los colores como me gustan, sería como pedirme que fuera el empleado de una inmobiliaria. Ni ser propietario, ni que fuere mi oficio.
Soy sastre de ideas y mi difusión es proporcional a la integridad telar de mi negocio.
Seáis pues bienvenidos con la petición de que llevéis con vosotros las ropas que harán, a partir de hoy, de esta tienda algo nuevo.
Retazo I
Las mañanas en la tienda a veces son más largas de lo que desearía un servidor, pero al disponer de tiempo me he regalado el preguntarme acerca de la veracidad de la tela en que trabajaba:
"La falta de valor es un cáncer que crece en el aire entre dos personas"
Toda la mañana, tejiendo y destejiendo ¿Qué más se puede pedir?
"La falta de valor es un cáncer que crece en el aire entre dos personas"
Toda la mañana, tejiendo y destejiendo ¿Qué más se puede pedir?
jueves, 9 de diciembre de 2010
Primeras puntadas.
La idea es sencilla y la receta fácil; Se usarán las ideas a modo de aguja, las palabras serán el hilo, el tejido cuanto se pueda conseguir y el objetivo hacer de nuestra mente algo más que un complemento. Eso sí, imprescindible, hilar fino.
Ésta, chicos, es mi sastrería. Es tranquila y humilde, aquí se puede pensar, compartir, crear y será bienvenido cuanto seamos capaces de tejer. Solo se prohibirá la entrada a la falta de respeto y al aburrimiento; es bien sabido que ensucian los mejores trajes.
Dicho esto... unas primeras puntadas para empezar ¿no?
"Creo en un mundo que no cree en mi.
Él espera que estudie, que trabaje y que, con suerte, le dé nuevos yos': Que le dé "lo suyo" y entonces, muera.
Eso no es creer en alguien; eso es, como dicen los cítricos, ser exprimido.
Sin embargo yo creo en él, en su metamorfosis, en que abandone su estado de majestuoso capullo y se vuelva una insignificante y bonita mariposa.
Sí, como veis, creo en él. Soy idiota, puesto que solo los idiotas dejan de pensar cuando les duele e intentan actuar."
Dejo esta pequeña pieza en el mostrador, miradla sin recelo y criticad sin malicia su diseño.
Ésta, chicos, es mi sastrería. Es tranquila y humilde, aquí se puede pensar, compartir, crear y será bienvenido cuanto seamos capaces de tejer. Solo se prohibirá la entrada a la falta de respeto y al aburrimiento; es bien sabido que ensucian los mejores trajes.
Dicho esto... unas primeras puntadas para empezar ¿no?
"Creo en un mundo que no cree en mi.
Él espera que estudie, que trabaje y que, con suerte, le dé nuevos yos': Que le dé "lo suyo" y entonces, muera.
Eso no es creer en alguien; eso es, como dicen los cítricos, ser exprimido.
Sin embargo yo creo en él, en su metamorfosis, en que abandone su estado de majestuoso capullo y se vuelva una insignificante y bonita mariposa.
Sí, como veis, creo en él. Soy idiota, puesto que solo los idiotas dejan de pensar cuando les duele e intentan actuar."
Dejo esta pequeña pieza en el mostrador, miradla sin recelo y criticad sin malicia su diseño.
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