La paz llegará, mas de ella nacerá la armonía o la entropía; No sabría precisar.

- Oráculo en-Vec -

martes, 7 de abril de 2015

El brindis


Este es el interminable brindis que nunca supe proclamar. El que apenas alguna vez me he atrevido a empezar a balbucear en alto.


¡Por mis amigos!

Por aquellos que me han visto reír hasta perder el aliento, los que en cada risotada sin aire, apenas intuyéndolo, me daban pequeños tirones para que volviera al lado de los vivos.

Por los que me han visto llorar, por los que han aguantado estoicos esa lágrima que se llevaba mejilla abajo la última gota de esperanza que me quedaba. Por los que han estado cuando no sabiendo pronunciar ni una palabra, volvían a verme llorar pero ahora de genuina felicidad.

Por los que se quedaron a mi lado sin decir una palabra esperando que la tormenta no me arrastrara con ella. Por los que supieron disparar más de cien consejos por minuto para no dejarme pensar en el vórtice de hechos que me rodeaba.

Por los que con un porro, una cerveza y una sonrisa me enseñaron a arreglar el mundo por muy mal que este se empeñara en estar.

Por todos los que con cada miserable victoria que alcanzaba la celebraban como se celebra el fin de una guerra.

Por los que, a fin de cuentas, cuando todo se esfuerza en irse a la mierda de nuevo se acercan y arriman el hombro formando un muro y, como si su nobleza no fuera con ellos, te cuentan un nuevo cuento que te hace reír. Y lo hacen solo para demostrarte que con amigos uno puede ser capaz de reír sea cual sea el infierno que le rodee. Qué putos…


Por mis amigos, mis supervivientes.


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